Como parte del plan de renovación de nuestro parque y jardines en el Centro Villa Lante, hemos creado nuevos espacios de oración al aire libre, entre los que se incluye un jardín de meditación con un laberinto a forma de corazón, rodeado de bancos, árboles, cactus, rosas, hortensias, lirios y otras flores.
Hace siglos los laberintos se crearon para las personas que no podían realizar la larga peregrinación a Roma o a Tierra Santa.
Es un laberinto en el que no se camina por diversión, tomando decisiones sobre los giros y perdiéndose, sino que es un único camino que conduce al centro y de vuelta al exterior, una forma de oración en movimiento.
La forma de recorrer el laberinto es simplemente detenerse en la entrada, respirar y luego seguir lentamente el camino, soltando/liberando a medida que se adentra en la espiral hacia el corazón, deteniéndose en el centro para recibir, y luego permitiéndose simplemente regresar mientras se sale de la espiral.
Durante un retiro espiritual, un descanso entre reuniones intensas o después de un día explorando la Roma histórica, al amanecer o al atardecer, el laberinto invita a la paz interior y revitaliza el alma.
Ofrecemos el único laberinto de Roma con una dimensión espiritual, elaborado con azulejos de cerámica de le antigua Villa Lante, rodeado de exuberante vegetación en el corazón de Trastevere.
Todos los laberintos están conectados para el bien común del mundo.